¿Pelo seco, dañado o quebradizo? Cómo elegir el tipo de champú según el estado de tu cabello
Cuando el cabello está seco, dañado o quebradizo, es habitual que lo notemos de inmediato. Para mantenerlo limpio, brillante y con un tacto suave, es fundamental cuidarlo de forma adecuada; elegir el tipo de champú específico para cada tipo de cabello es clave en este proceso.
¿Por qué cambia el estado de tu cabello?
Tu cabello puede ser de un tipo “de base” (liso, ondulado, rizado…), pero puede ir cambiando con el tiempo. Por ejemplo, si tienes el pelo ondulado y con la raíz grasa, tras un verano de sol y piscina o después de varias decoloraciones es habitual que las puntas se resequen, la onda pierda definición y aparezca encrespamiento. También un cabello liso puede notarse más fino, sin volumen y escaso en épocas de estrés, o más seco y frágil con cambios hormonales, como en el posparto o la menopausia.
Las razones por las que el cabello puede debilitarse, dañarse o perder su aspecto saludable son diversas y, en muchos casos, están relacionadas con hábitos cotidianos o factores externos e internos.
Por un lado, someter el cabello a tratamientos químicos agresivos, como los tintes, las mechas o las decoloraciones, puede alterar su estructura natural, resecándolo y volviéndolo más frágil. Del mismo modo, procedimientos como las permanentes para rizar el pelo o los alisados químicos afectan a la fibra capilar, debilitándola con el tiempo si no se cuida adecuadamente.
También hay que tener en cuenta factores ambientales, como es la exposición del pelo al cloro de la piscina, que puede resecar el cabello, hacer que pierda brillo e incluso modificar su color, especialmente en cabellos tratados.
Entre los factores que no son externos están los cambios hormonales, como los que se producen durante el embarazo, la menopausia o situaciones de estrés. Además, ciertas enfermedades y tratamientos farmacológicos pueden provocar caída del cabello, debilitamiento o cambios en su textura.
Identificar correctamente las necesidades de tu pelo te permitirá elegir el champú más adecuado y aplicar los cuidados necesarios para mantenerlo fuerte y con buen aspecto. Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) indican que la frecuencia del lavado puede ajustarse sin miedo, ya que el lavado diario no resulta perjudicial, aunque no siempre es lo más cómodo.
En las estaciones o épocas del año en las que se cae más, puede ser útil complementar la alimentación con suplementos que aporten nutrientes específicos para fortalecer el cabello. En estas circunstancias también se recomienda reducir el uso de productos agresivos y limitar la exposición al calor, como el secador o las planchas, para preservar la calidad de la fibra capilar.
Tipos de champú según el estado del cabello
Cada tipo de pelo tiene un champú específico para que puedas limpiarlo, cuidarlo y mantenerlo hidratado. Si quieres saber cómo elegir un champú según tu tipo de cabello, te damos las claves para que aciertes:
Tipo de champú para cabello normal
Si tienes un tipo de cabello normal y no lo tiñes ni llevas mechas, ni tampoco tienes hecha la permanente, es probable que lo sientas suave cuando está húmedo y te resulte fácil de peinar. El Champú Natural de Farline es una excelente opción para cuidarlo y mantenerlo en buen estado. Está compuesto en un 95 % por ingredientes de origen natural, no contiene sulfatos y utiliza tensioactivos suaves que generan una espuma ligera, ideal para una limpieza delicada y frecuente.
Su fórmula está enriquecida con agentes acondicionadores y suavizantes de origen natural, como la glicerina y el aloe vera, que ayudan a mantener el cabello cuidado y protegido. Para aplicarlo, pon una pequeña cantidad sobre el cabello húmedo, masajea suavemente el cuero cabelludo hasta formar espuma y aclara con abundante agua. Está recomendado para todo tipo de cabello y se puede utilizar a diario.
Tipo de champú para cabello seco y sensibilizado
Este tipo de cabello ha sido expuesto a tratamientos químicos suaves y a factores ambientales que lo resecan. Asimismo, su tono puede ser hasta tres niveles más claro que el natural y la cutícula se encuentra ligeramente levantada.
En este caso, el Champú de Cebolla es el más adecuado, ya que está elaborado con un 99 % de ingredientes de origen natural y con aloe vera de cultivo ecológico. Además, su fórmula contiene betaína y pantenol. Está indicado para el uso diario en todo tipo de cabellos, ya que limpia en profundidad mientras estimula y fortalece el crecimiento capilar, aportando brillo y vitalidad. La forma de aplicación es igual que la del Champú Natural de Farline.
Tipo de champú para cabello dañado, fino y frágil
El cabello dañado, sensibilizado, frágil o fino suele verse afectado por el uso de herramientas de calor, así como por tintes o tratamientos químicos. Estas agresiones hacen que la cutícula se mantenga parcialmente levantada, por lo que el cabello requiere acondicionador para facilitar el peinado en húmedo. Además, puede llegar a ser hasta cinco veces más claro que su tono natural. Para ayudar a recuperar su vitalidad y brillo, puede utilizarse el Champú de Cebolla . En casos de mayor necesidad de reparación, se recomienda usarlo de forma continuada durante tres o cuatro semanas.
Tipo de champú para cabello quebradizo
El cabello dañado y quebradizo ha sufrido una exposición excesiva a productos químicos y herramientas de calor. La cutícula está levantada en exceso y el pelo está encrespado y tiene poca elasticidad. Además, puede ser hasta siete niveles más claro que su color original.
En esta situación, te recomendamos el Champú Repair Plex , que está formulado para fortalecer y reparar el cabello dañado, seco o debilitado, ayudando a reducir las puntas abiertas y a mejorar la hidratación. Con su uso habitual, el cabello se muestra más resistente, suave, reparado y con brillo, además de quedar protegido y con el encrespamiento bajo control. Es apto para todo tipo de cabello.
Tipo de champú para cabello muy dañado
Cuando el cabello está muy dañado se produce una pérdida de cutícula y rotura. Si está mojado se nota con falta de consistencia y puede ser hasta ocho tonos más claro que su color natural. Para devolverle el brillo, puedes usar el Champú Repair Plex , que fortalece y repara el cabello dañado, seco o debilitado. Asimismo, reduce las puntas abiertas, ya que aumenta la hidratación, dejando el pelo más fuerte, suave y brillante. Además, puedes aplicar otros dos pasos para actuar en profundidad e iluminar el cabello, gracias al Tratamiento Repair Plex y el Aceite capilar Repair Plex .
Tipo de champú para cuero cabelludo sensible
Si estás pasando por una fase en la que tienes el cuero cabelludo sensible, puedes recurrir al Champú Sensible de Farline , elaborado con un 92 % de ingredientes de origen natural y diseñado especialmente para limpiar, cuidar y proteger el cabello y el cuero cabelludo sensible o con tendencia atópica.
Su fórmula incorpora una base limpiadora extremadamente suave, respetuosa con la piel, junto con activos de acción calmante y antiirritante. Se recomienda aplicarlo sobre el pelo húmedo masajeando suavemente el cuero cabelludo, deja actuar unos minutos y aclara con abundante agua.
Champús con sulfatos y sin sulfatos: cuándo usar cada uno
Los champús con sulfatos son ideales cuando necesitas una limpieza más profunda, ya que eliminan eficazmente la grasa y los residuos. Por eso, se recomiendan especialmente una vez a la semana o en cabellos con tendencia grasa. En cambio, los champús sin sulfatos son más adecuados para el uso diario y para cabellos secos, teñidos, sensibles o con tratamientos de queratina, ya que limpian de forma suave sin arrastrar los aceites naturales. Para saber si un champú tiene sulfatos debes leer bien sus ingredientes.
¿Cuándo usar cada tipo de champú?
Los champús con sulfatos están recomendados para aquellas personas que tienen el cabello graso o muy graso, ya que proporcionan una limpieza intensa. También resultan útiles cuando hay acumulación de productos como cremas, aceites o siliconas. Se recomienda utilizarlos de forma ocasional, aproximadamente cada 7-10 días, como champú de limpieza profunda para el cuero cabelludo. Funcionan bien en cabellos fuertes que no están secos ni teñidos.
Los champús sin sulfatos son la mejor opción para el uso frecuente o diario, especialmente si te lavas el pelo a menudo. Están indicados para cabellos secos, frágiles o dañados, ya que no resecan la fibra capilar. También ayudan a conservar el color en cabellos teñidos o decolorados, evitando la pérdida de brillo. Son ideales para mantener tratamientos como alisados, bótox capilar o queratina, y resultan más respetuosos con cueros cabelludos sensibles o irritados.
Para poder obtener los beneficios de cada uno de los tipos de champú, se recomienda alternar los champús con sulfatos y sin sulfatos.
Otros problemas del cuero cabelludo y soluciones
La caspa y el exceso de grasa pueden afectar al cuero cabelludo y al cabello. En el caso de la caspa, su origen es más complejo de lo que suele pensarse y, aunque no se ha definido una causa única, se sabe que no está relacionada con la falta de higiene, si bien esta puede agravarla. Cuando el uso de un champú anticaspa específico no es suficiente, es recomendable consultar con un dermatólogo para establecer el tratamiento más adecuado según el diagnóstico.
Por otro lado, el exceso de grasa capilar, conocido como seborrea, es un problema frecuente que se produce por una actividad aumentada de las glándulas sebáceas del folículo piloso. Aunque el sebo cumple una función protectora del cuero cabelludo, su producción excesiva puede favorecer la inflamación, el picor y empeorar trastornos como la dermatitis seborreica.
En tu farmacia, encontrarás champús de Farline para favorecer la eliminación de la caspa y limpiar y purificar el cabello graso, así como para regular el exceso de sebo del cuero cabelludo.
Cómo completar tu rutina capilar
Una vez que tienes el pelo limpio es fundamental cuidarlo y acondicionarlo. Para completar tu rutina de cuidado capilar puedes hidratar y desenredar las puntas con productos como el acondicionador sin aclarado Leave-In de Farline . Está diseñado para fortalecer, hidratar y reparar el cabello, aportándole brillo y facilitando un desenredado inmediato. Además, ayuda a reducir la electricidad estática y el encrespamiento. Es apto para el método curly y ha sido dermatológicamente testado. Contiene Kerarice™, un activo que protege tanto el color como la fibra capilar frente a la radiación solar. Sigue estas recomendaciones para saber cómo aplicarlo.
Si notas el cabello especialmente seco tras el calor y la exposición solar, aquí tienes más consejos sobre cómo hidratar el pelo después del verano.
Acude a tu farmacia y pregunta por los productos de Farline. Tu farmacéutico de confianza siempre está disponible para ofrecerte consejo y recomendarte lo más adecuado, según tus necesidades.
Fuente:
- Cuidados básicos del cabello. Academia Española de Dermatología y Venereología.
- Elaboración propia.
Validado por Marta Campos,
Product manager en Farline y Aposán