Cicatrices queloides: qué aspecto tienen y cómo aplanarlas
Qué es un queloide y en qué se diferencia de una cicatriz hipertrófica
Un queloide es una cicatriz que crece en exceso y sobresale por encima de la piel sana que la rodea. Por lo general, cuando la piel cicatriza, se forma una marca que al principio es roja y visible, pero que con el tiempo tiende a aplanarse y volverse menos evidente. Sin embargo, en ciertos casos, la cicatriz continúa creciendo y aumenta de tamaño, dando lugar a lo que se conoce como queloide.
La Academia Española de Dermatología y Venereología define las cicatrices hipertróficas como “las que aumentan de grosor y tamaño, sin rebasar los límites de la cicatriz original”, mientras que los queloides “aumentan de grosor y tamaño, rebasando los límites de la cicatriz original”. Así, la diferencia entre un queloide y una cicatriz hipertrófica se basa en si se extienden de la cicatriz original.
Por qué salen los queloides: causas y factores de riesgo
La causa exacta de los queloides no se conoce con exactitud. Mientras que algunas personas nunca los desarrollan, en otras pueden aparecer tan solo con heridas leves, picaduras de insectos o incluso lesiones de acné. En todo caso, se debe tener claro que las cicatrices con queloides son lesiones benignas y su transformación maligna es extremadamente rara.
Las cicatrices se producen a través del sistema natural de reparación cutánea del organismo, que se activa como respuesta ante cualquier lesión. El proceso de cicatrización se divide en tres fases:
- Fase inflamatoria. Es el primer paso de la cicatrización y es esencial para eliminar los restos celulares y prevenir la infección.
- Fase proliferativa o fibroblástica. Se caracteriza por la proliferación de fibroblastos, que producen grandes cantidades de colágeno para cerrar la herida.
- Fase de maduración o remodelación. Aquí, el colágeno experimenta transformaciones que aumentan su fuerza de tensión.
Los queloides y las cicatrices hipertróficas son formas patológicas de este proceso fisiológico. Son tumores fibrosos benignos originados por un depósito excesivo de colágeno y sustancia fundamental.
Entre las posibles causas de los queloides está un aumento en el número de fibroblastos y en la producción de colágeno inmaduro. Por otra parte, también puede deberse al daño endotelial, con un incremento en la liberación de factores de crecimiento que estimulan la síntesis de colágeno.
Otra posible causa de los queloides puede ser una alteración en la función de las colagenasas o un aumento de sus inhibidores, lo que favorecería la acumulación de colágeno.
Además, se han identificado varios factores predisponentes:
- Factor genético. Existe una posible predisposición hereditaria, y determinadas poblaciones, especialmente las de piel oscura, presentan mayor susceptibilidad.
- Factor traumático. La tensión cutánea o de la herida desempeña un papel crítico en el desarrollo de queloides y cicatrices hipertróficas. Las zonas sometidas a mayor tensión, como el esternón y el hombro presentan mayor tendencia a desarrollarlos.
- Factor endocrino. Su aparición es más frecuente durante la pubertad y pueden aumentar de tamaño durante el embarazo.
- Relación con otras enfermedades dermatológicas. Procesos como la varicela, el acné, las foliculitis y otras lesiones inflamatorias pueden favorecer su desarrollo.
Dónde aparecen con más frecuencia estas cicatrices
Los queloides pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, aunque son más frecuentes en la parte superior del tórax y la espalda. También son frecuentes en los lóbulos de las orejas, en ocasiones apareciendo tras un piercing. Su crecimiento se extiende hacia los tejidos cercanos con bordes muy activos, mientras que el centro de la lesión suele mostrar cierta tendencia a retroceder.
Cómo reducir un queloide: tratamientos y cuidados diarios
Muchas personas se preguntan cómo eliminar los queloides de manera segura y permanente. Sin embargo, no existe un tratamiento que garantice su desaparición total.
Los apósitos de gel de silicona, poliuretano u otros materiales similares, como los Apósitos reductores de cicatrices* 5X7,2 CM 5uds , pueden ayudar a disminuir gradualmente la prominencia de los queloides. Estos apósitos consisten en hojas de gel de silicona de grado médico, de color de la piel, flexible y suave, diseñados para adherirse a la cicatriz. Contribuyen a aplanar y suavizar el tejido cicatricial y están indicados para el tratamiento de cicatrices excesivas, anormales, hipertróficas o queloides originadas por cirugías, acné, accidentes, cortes, quemaduras u otras lesiones.
Ayudan a reducir la apariencia de las estrías, prevenir la formación de nuevas cicatrices anormales y disminuir la picazón y el dolor asociados a cicatrices existentes. Además, protegen frente a la radiación solar, que puede colorar las cicatrices. Si necesitas cubrir una zona amplia, puedes contar con los Apósitos reductores de cicatrices* 5X30 CM 5 uds .
En cuanto a la extirpación quirúrgica para la eliminación de queloides, en muchos casos puede dar lugar a un queloide aún más grande o persistente. Por eso, es importante consultar con un especialista antes de tomar una decisión.
Otra de las opciones terapéuticas para quitar los queloides es la inyección de corticoides, que a menudo se combina con la aplicación previa de nitrógeno líquido. Este enfoque ayuda a reducir el tamaño y la apariencia del queloide, y las inyecciones pueden repetirse cada 1 a 3 meses según la respuesta del paciente.
También se puede recurrir a técnicas como el láser, interferón intralesional o el imiquimod, un medicamento habitualmente utilizado para el tratamiento de verrugas.
Para el cuidado diario de las cicatrices puedes utilizar el Aceite Rosa Mosqueta de Farline , que es apto para uso facial y corporal. Gracias a su elevado contenido en ácidos grasos esenciales poliinsaturados y vitaminas A y C, tiene un potente efecto regenerador y nutritivo, y es ideal para mejorar el aspecto de las cicatrices. Para aplicar el aceite rosa de mosqueta basta con poner unas gotas sobre la zona donde está la cicatriz y realizar un suave masaje hasta su total absorción.
Importancia del sol y la hidratación en la cicatrización
El sol puede favorecer la hiperpigmentación en los bordes del queloide. Por eso, es necesario no exponer la cicatriz al sol y utilizar la protección solar adecuada. En algunos casos, si la exposición al sol es prolongada, se recomienda tapar el queloide con un apósito para evitar riesgos.
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*PRODUCTO SANITARIO. Cumple la normativa vigente de productos sanitarios.
Fuente:
Queloides. Academia Española de Dermatología y Venereología.
Los queloides y las cicatrices hipertróficas. Medicina Integral.
Cicatriz o Queloide. Academia Española de Dermatología y Venereología.
Elaboración propia.
Validado por Blanca Mateos,
Farmacéutica