Erupciones o sarpullido en bebés: sudamina por calor y otras causas
Las altas temperaturas y el sudor hacen que los bebés puedan sentir molestias en su piel como consecuencia de la aparición de una erupción cutánea que no reviste gravedad. Es la llamada sudamina o miliaria, unos granitos que salen en distintas zonas del cuerpo, sobre todo en los pliegues, que se suele resolver sin problemas.
¿Qué es la sudamina o miliaria y por qué aparece en bebés y niños?
La sudamina infantil, también conocida como miliaria, es una de las alteraciones cutáneas más frecuentes durante los primeros meses de vida. Si te preguntas qué es la sudamina en bebés la respuesta es: una erupción benigna que aparece cuando los conductos de las glándulas sudoríparas se obstruyen y el sudor, en lugar de evaporarse a través de la piel, queda atrapado bajo su superficie.
Como consecuencia, aparecen pequeños granitos o vesículas que suelen localizarse sobre todo en la frente, la cara, el cuello, el pecho, la espalda o los pliegues de la piel, zonas donde se concentra un mayor número de glándulas sudoríparas.
El sarpullido en los bebés por el calor es muy habitual en los recién nacidos y los menores de un año, ya que sus glándulas sudoríparas todavía son inmaduras y sus conductos son más estrechos, por lo que se obstruyen con mayor facilidad cuando aumenta la producción de sudor.
Puede aparecer cuando el bebé suda en exceso, bien por las altas temperaturas, por estar en un ambiente muy húmedo, por un exceso de ropa o cualquier situación que dificulte la correcta evaporación del sudor.
A diferencia de otras erupciones cutáneas, la sudamina en niños no está causada por virus, bacterias ni hongos, por lo que no es contagiosa ni grave.
¿Cómo prevenir los granitos por calor en verano?
Aunque no siempre se puede evitar la aparición de los granos de los bebés por el calor, se pueden tomar ciertas medidas para intentar prevenirlos:
- Viste a tu bebé con ropa ligera y transpirable. Es habitual abrigar a los bebés más de lo necesario, pero el exceso de ropa favorece la sudoración y la obstrucción de las glándulas sudoríparas. Esto es especialmente importante si el pequeño pasa el día fuera de casa; por ejemplo, al preparar las prendas idóneas para el primer día del bebé en la guardería . Para comprobar si tiene calor, toca la nuca o el pecho: si notas la piel caliente o húmeda, quítale alguna prenda.
- Mantén la piel limpia y bien seca. Después del baño o cuando el pequeño haya sudado, seca suavemente los pliegues del cuello, las axilas, las ingles y la zona del pañal, ya que la humedad favorece la aparición de esta erupción.
- Favorece una buena hidratación. En los niños que ya pueden beber agua (a partir de los 6 meses de edad), ofrécesela con frecuencia para que pueda regular bien su temperatura corporal, sobre todo los días más calurosos. Hasta los 6 meses, la forma de hidratar a los bebés es la lactancia.
- Procura estar en un lugar fresco. En épocas de altas temperaturas, intenta mantener la casa bien ventilada a primera hora del día, evita la exposición al sol en las horas centrales y limita las actividades que puedan hacer que el niño sude en exceso.
- Evita que se rasque. La sudamina produce picor, por lo que llevar las uñas cortas y limpias reduce el riesgo de que el rascado irrite aún más la piel o provoque pequeñas heridas que puedan infectarse.
Otras causas del sarpullido en bebés y niños pequeños
La piel de los bebés es muy delicada y cualquier cosa puede alterarla y facilitar la aparición de irritación, rojeces, granitos y otras molestias cutáneas. De hecho, existen distintos tipos de erupciones en la piel de los niños, como, por ejemplo, las siguientes:
Picaduras de insectos
Las picaduras de insectos también tienen su repercusión en la piel de los más pequeños, ya que provocan pequeñas lesiones elevadas, enrojecidas y con intenso picor, que aparecen, sobre todo, en zonas del cuerpo descubiertas. Aunque la mayoría son leves y desaparecen en pocos días, algunas pueden provocar reacciones alérgicas de mayor intensidad.
Sarpullido por alergia alimentaria
Las alergias alimentarias se producen cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada frente a proteínas presentes en determinados alimentos. En la infancia, los alimentos que con mayor frecuencia provocan estas reacciones son la leche de vaca, el huevo, el pescado, los frutos secos, la soja y el trigo. Uno de los signos más habituales de una alergia alimentaria es la aparición de un sarpullido poco tiempo después de ingerir el alimento responsable. En estos casos, lo más importante es actuar con celeridad para que el especialista pueda determinar cuanto antes la causa de la alergia alimentaria.
Cómo identificar los tipos de granos en bebés
No todos los granos de los bebés son iguales y se deben a lo mismo. Te damos las claves para que puedas identificar los tipos de granos en bebés, según su causa.
- Granitos por miliaria en bebés o sudamina. Se manifiesta como un conjunto de pequeños granitos o puntitos rojos, en ocasiones acompañados de un ligero picor. Es frecuente que aparezcan en zonas donde el sudor se acumula con facilidad, como el cuello, la espalda, el pecho o los pliegues de la piel.
- Urticaria. Se manifiesta a través de ronchas o habones elevados sobre la piel, de color rosado o rojizo, que producen mucho picor. Puede desencadenarse por alergias, infecciones, medicamentos, picaduras de insectos u otros factores.
- Granitos por picaduras de insectos. Las picaduras de los insectos provocan varios granitos o habones aislados, elevados y enrojecidos, con un pequeño punto central que corresponde al lugar de la picadura. Generalmente producen picor y aparecen en zonas del cuerpo que permanecen descubiertas. En la mayoría de los casos desaparecen por sí solos en pocos días.
¿Cuándo llevar al niño al médico por un sarpullido?
La mayoría de los granitos en los bebés son benignos y se resuelven por sí mismos con alguna crema y evitando la causa que los provoca. Es necesario consultar con el médico el sarpullido si cursa con fiebre, aparecen ampollas o vesículas muy extensas, supuran, el niño siente dolor, mal estado general, somnolencia excesiva, dificultad para comer o para respirar, o si las lesiones empeoran rápidamente.
Cómo aliviar el picor del bebé
Que el bebé esté fresquito, con ropa de algodón para que transpire bien y no sude demasiado es clave para que no le piquen sus lesiones.
La calamina como activo calmante
La calamina es una buena opción para calmar la piel y, en general, está indicada para todas aquellas afecciones con picor y lesiones exudativas, siempre que no se aplique sobre mucosas, ojos, heridas abiertas o dermatosis infectadas.
Productos para calmar pieles sensibles
La Crema calamina de Farline ayuda a aliviar las molestias e irritaciones de la piel causadas por agentes externos. Su fórmula, enriquecida con óxido de zinc, proporciona una mayor acción protectora y favorece el secado de la zona afectada. Está indicada en bebés a partir de los 3 meses de edad. Es fácil de aplicar y se debe hacer sobre la piel limpia y seca, según se necesite; unas dos o tres veces al día.
Para el baño de los más pequeños se puede optar por un gel suave. El Oleogel de Baño Piel Atópica de Farline es una buena opción, ya que contiene bisabolol, un activo conocido por su efecto calmante. Además, incluye más de un 50 % de aceites naturales, ricos en ácidos grasos esenciales, lo que protege y cuida la piel de los más pequeños desde los 3 meses de edad. Se recomienda aplicarlo sobre la piel húmeda y realizar un suave masaje sin frotar. Luego, hay que aclarar con abundante agua tibia.
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Fuente:
- Sudamina. Asociación Española de Pediatría.
- ¿Granitos por calor? Así es la sudamina y cómo puedes aliviarla. HM Hospitales.
- Sudamina. Clínica Universidad de Navarra.
- Alergias e Intolerancias alimentarias. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
Validado por Blanca Mateos,
Farmacéutica