Tipos de mareos en verano: causas más comunes y cómo evitarlos
El calor, la deshidratación, los viajes o el ejercicio físico pueden hacer que los mareos sean más frecuentes durante el verano. Sin embargo, no todos son iguales. Existen diferentes tipos de mareos y reconocer sus síntomas puede ayudar a entender qué los provoca y cómo actuar ante ellos.
Tipos de mareo y cómo identificarlos por síntomas
Mareo por deshidratación y por calor
El mareo por deshidratación y por calor es uno de los tipos de mareos más frecuentes durante los meses de verano y está relacionado con la pérdida de líquidos y las altas temperaturas. Cuando sudamos en exceso y no reponemos adecuadamente el agua perdida, disminuye el volumen de sangre circulante y puede llegar menos sangre al cerebro.
Los síntomas habituales son sensación de debilidad, aturdimiento, falta de energía, inestabilidad y, en ocasiones, sensación de desmayo.
Mareo por tensión baja
La hipotensión o descenso de la presión arterial es otra causa habitual de mareos en verano, ya que el calor favorece la vasodilatación y hace que las cifras de tensión arterial sean más bajas de lo habitual.
La presión baja da mareos especialmente cuando la caída se produce de forma brusca y pueden aparecer síntomas como desorientación, visión borrosa, sensación de desvanecimiento e incluso pérdida de conocimiento.
Un caso muy frecuente de mareo por tensión baja es la hipotensión ortostática, que ocurre al levantarse rápidamente después de permanecer sentado o tumbado durante un tiempo prolongado. La sangre se acumula temporalmente en las piernas y el abdomen, disminuyendo la cantidad que regresa al corazón, reduciendo momentáneamente el flujo sanguíneo cerebral.
Mareo asociado al síncope o lipotimia
La lipotimia o síncope vasovagal suele comenzar con síntomas como sudoración, debilidad, sensación de calor, náuseas, alteraciones visuales y aturdimiento, y en algunos casos puede llegar a producir una pérdida breve de conciencia con recuperación espontánea.
En verano estos episodios son más habituales debido a la combinación de calor, vasodilatación y pérdida de líquidos que puede reducir de forma transitoria el flujo sanguíneo que llega al cerebro.
Vértigo
El vértigo es un tipo específico de mareo en el que la persona percibe que ella misma o su entorno giran aunque no haya movimiento real. Esta sensación rotatoria puede acompañarse de náuseas, vómitos, desequilibrio, dificultad para caminar y movimientos oculares involuntarios conocidos como nistagmo. El vértigo suele estar relacionado con alteraciones del oído interno o de las estructuras cerebrales implicadas en el equilibrio.
El vértigo posicional paroxístico benigno es uno de los trastornos vestibulares más frecuentes y se caracteriza por episodios breves de vértigo que aparecen al cambiar la posición de la cabeza, como al girarse en la cama, inclinarse hacia delante o extender el cuello. Estas crisis suelen durar solo unos segundos y a menudo se acompañan de náuseas, y aunque pueden resultar muy incapacitantes, se trata de un trastorno benigno que cuenta con tratamientos eficaces.
Existe una clara diferencia entre vértigo o mareo, aunque muchas personas utilicen estos términos indistintamente. El mareo es un término más general que engloba distintas sensaciones de inestabilidad, aturdimiento o desmayo, mientras que el vértigo es una forma concreta de mareo en la que aparece una falsa sensación de movimiento.
Mareo por movimiento o cinetosis
El mareo por movimiento o mareo al viajar (cinetosis) es uno de los tipos de mareos más frecuentes y aparece cuando la información que recibe el cerebro desde el oído interno, los ojos, los músculos y las articulaciones no coincide.
Es habitual durante desplazamientos en coche, tren, avión o barco. Entre los síntomas destacan la palidez, el sudor frío, el dolor de cabeza, la somnolencia, las náuseas y los vómitos.
La cinetosis puede verse favorecida por una mala ventilación, la ansiedad o el cansancio previo al viaje.
Mareo durante el ejercicio físico intenso
El mareo durante el ejercicio físico intenso suele aparecer especialmente en verano, cuando el calor aumenta la sudoración, favorece la pérdida de líquidos y provoca una bajada de la presión arterial. A esto se suma el incremento de la temperatura corporal, que puede generar sensación de debilidad o inestabilidad, por lo que es importante ajustar la intensidad del entrenamiento a las condiciones climatológicas y mantener una buena hidratación antes, durante y después de la actividad física.
Por qué son más frecuentes los mareos en verano
Los mareos en verano son más frecuentes debido a una combinación de factores propios de esta época. El calor favorece la vasodilatación, lo que puede provocar una bajada de la tensión arterial, mientras que la mayor sudoración aumenta la pérdida de líquidos y, si no se reponen adecuadamente, disminuye el volumen de sangre circulante, reduciendo el aporte de sangre al cerebro.
A esto se suman los cambios de rutina típicos del verano, con más viajes, actividades al aire libre y ejercicio físico, que incrementan las situaciones de riesgo. También las comidas copiosas pueden influir, ya que una parte importante del flujo sanguíneo se dirige al sistema digestivo durante la digestión, lo que puede favorecer la aparición de mareos.
Qué hacer si tienes sensación de mareo
Ante una sensación de mareo, lo más importante es actuar con calma, sentarse o tumbarse para evitar caídas y, si hay riesgo de desmayo, elevar las piernas para favorecer el retorno sanguíneo.
Si está relacionado con el calor o la deshidratación, conviene buscar un lugar fresco y reponer líquidos, mientras que cuando aparece al incorporarse rápidamente es útil hacerlo de forma progresiva, permaneciendo unos segundos sentado antes de ponerse de pie.
En el caso del mareo por movimiento, durante un viaje o trayecto, pueden ayudar medidas como sentarse mirando hacia delante, elegir asientos con menos balanceo, evitar leer durante el trayecto y mantener una buena ventilación.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico por mareo
Aunque la mayoría de episodios de los tipos de mareos mencionados son benignos, debes buscar ayuda médica en algunos casos. Si aparecen los siguientes síntomas asociados al mareo, es necesario que solicites asistencia médica o consultes a un especialista.
- Dolor de cabeza intenso o de reciente aparición.
- Dolor en el pecho.
- Latidos rápidos o irregulares.
- Dificultad para caminar.
- Problemas para hablar o tragar ( disfagia).
- Alteraciones de la visión.
- Debilidad o pérdida de sensibilidad en brazos, piernas o cara.
- Convulsiones.
- Desmayos.
- Confusión o desorientación.
- Vómitos continuos.
- Cambios repentinos en la audición.
También conviene consultar con un profesional si los mareos son repetidos, muy intensos, duran mucho tiempo o aparecen sin una causa evidente.
Cómo prevenir los mareos en verano
Además de mantener unos hábitos saludables durante los meses de calor, existen algunos productos que pueden ser de gran ayuda para evitar los mareos en verano.
En el caso de sufrir mareo por movimiento o malestar durante los viajes, incluye en tu mochila Stop Mareo de Farline , caramelos con palo con edulcorantes con un agradable sabor a frambuesa. Con jengibre y diente de león. El jengibre ayuda a prevenir y reducir el malestar durante los viajes. El diente de león contribuye al bienestar digestivo. Un consumo excesivo puede producir efectos laxantes.
Junto a estas ayuda, también es importante que incorpores a tu rutina veraniega algunos hábitos para evitar los mareos:
- Consultar con el médico o el farmacéutico si se toman medicamentos que puedan favorecer la aparición de mareos.
- Mantener una hidratación adecuada a lo largo del día, especialmente cuando las temperaturas son elevadas.
- Evitar la exposición prolongada al calor intenso y buscar zonas frescas durante las horas centrales del día.
- Levantarse despacio después de haber permanecido sentado o tumbado durante un tiempo.
- Evitar comidas excesivamente copiosas que puedan favorecer una bajada de la tensión arterial.
- Medir la intensidad del ejercicio y adaptar la actividad física a las condiciones ambientales, evitando entrenar durante las horas de más calor.
- Procurar un descanso adecuado. Entre las recomendaciones para dormir en verano sin aire acondicionado destacan ventilar la vivienda durante las horas más frescas y favorecer un ambiente confortable para conciliar el sueño.
- Durante los viajes, elegir asientos con menor movimiento, mirar hacia delante, evitar leer y asegurar una buena ventilación para disminuir el riesgo de mareo al viajar.
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Fuente:
- Mareo y vértigo. Manual MSD.
- Mareos. Clínica Mayo.
- Vértigo o mareo. Sociedad Española de Medicina Interna.
- Mareos en verano, hablamos de las causas y cómo evitarlos. Quirón Salud.
- Cinetosis: consejos y remedios contra el mareo del viajero. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
- Elaboración propia.
Validado por Cristina López,
Licenciada en Farmacia y directora técnica Laboratorios Farline