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Ojos irritados por el cloro: qué hacer después de la piscina

El cloro puede alterar la película lagrimal que protege el ojo y causar irritación, sequedad, picor, escozor y enrojecimiento tras pasar tiempo en la piscina.
Hombre en una piscina tapándose los ojos con irritación ocular tras el contacto con cloro.webp
Redacción Farline
26 junio 2026

Por qué el cloro irrita los ojos (y qué le ocurre a la película lagrimal)

El agua de las piscinas contiene cloro y otros productos desinfectantes necesarios para mantener el agua limpia y reducir la presencia de microorganismos. El problema es que estos compuestos también pueden alterar la superficie ocular, especialmente tras una exposición prolongada. El contacto con el cloro en los ojos es una de las molestias más habituales durante el verano y por ello es importante extremar el cuidado de la salud ocular en esta época.

La superficie ocular está protegida por una fina capa de lágrimas conocida como película lagrimal que mantiene el ojo húmedo, lubricado y protegido frente a agentes externos. Cuando el agua clorada entra en contacto repetidamente con los ojos, puede debilitar esa barrera natural y favorecer la aparición de irritación, enrojecimiento o sensación de sequedad.

Muchas personas creen que el picor y el escozor aparecen únicamente por culpa del cloro, pero en realidad también influyen las llamadas cloraminas. These sustancias se forman cuando el cloro se mezcla con restos orgánicos como sudor, cosméticos, suciedad, o incluso orina, presentes en el agua. Son precisamente estas cloraminas las que explican por qué pican los ojos en la piscina y las que suelen estar detrás tanto del típico olor fuerte a piscina como de la irritación ocular y respiratoria.

Las personas con ojos sensibles, con tendencia al ojo seco o que usan lentillas suelen notar más los efectos del cloro en los ojos. También los niños pueden ser especialmente vulnerables, ya que pasan más tiempo en el agua y tienden a frotarse los ojos con frecuencia.

Además de la irritación leve, el contacto continuado con agua de piscina puede favorecer otros problemas oculares. Entre ellos se encuentran algunas conjuntivitis infecciosas, inflamaciones de la córnea o episodios de visión borrosa ocasional. Por eso, es importante prestar atención a los síntomas y actuar cuanto antes para aliviar las molestias.

Síntomas típicos después de la piscina: ojo rojo, picor, escozor o arenilla

Los síntomas más frecuentes suelen aparecer poco después de salir del agua o incluso mientras se está nadando. El más típico son los ojos rojos por la piscina, acompañados a menudo de lagrimeo y sensación de quemazón, y también de estos:

  • Picor ocular.
  • Escozor o sensación de quemadura.
  • Sensación de cuerpo extraño o arenilla.
  • Sequedad ocular.
  • Párpados irritados.
  • Visión ligeramente borrosa de forma temporal.
  • Molestias al parpadear.

Algunas personas describen la sensación como si tuvieran los ojos quemados por el cloro tras pasar demasiado tiempo en el agua. En quienes tienen ojo seco previo, las molestias pueden prolongarse durante horas después del baño.

Pero a veces el problema no es únicamente irritativo. Si además hay secreciones abundantes, párpados pegados o molestias importantes, podría tratarse de una conjuntivitis. En ese caso conviene recordar que existen diferencias entre la conjuntivitis vírica y bacteriana, ya que no siempre requieren el mismo manejo.

Cuándo ir al médico: señales de alerta tras el cloro

La mayoría de las molestias mejoran en poco tiempo con lavado ocular, descanso y lubricación. Sin embargo, hay síntomas que conviene no ignorar. Es recomendable consultar con un profesional si aparecen:

  • Dolor intenso.
  • Sensibilidad exagerada a la luz o fotofobia.
  • Secreción abundante.
  • Visión borrosa persistente.
  • Sensación de cuerpo extraño que no desaparece.
  • Empeoramiento progresivo del enrojecimiento.
  • Inflamación importante de los párpados.

También es importante pedir valoración médica si las molestias aparecen después de nadar con lentillas, ya que el riesgo de infección ocular aumenta notablemente. Algunas bacterias y microorganismos presentes en el agua pueden quedar atrapados entre la lente de contacto y el ojo y favorecer infecciones potencialmente graves.

Qué hacer justo al salir de la piscina para aliviar la irritación

Cuando aparece irritación tras el baño, lo más importante es eliminar los restos de agua clorada y ayudar a recuperar el confort ocular cuanto antes. El lavado suave y la lubricación suelen ser las medidas más útiles para aliviar las molestias causadas por el cloro en los ojos.

Recomendaciones básicas después de bañarse en la piscina:

  1. Aclarar los ojos cerrados y el rostro con agua dulce para retirar restos de cloro.
  2. Aplicar compresas frías para reducir el enrojecimiento y el escozor.
  3. Utilizar toallitas oftálmicas para limpiar párpados y pestañas y aportar frescor.
  4. Recurrir a un baño ocular para lavar el ojo y aliviar la irritación.
  5. Evitar frotarse los ojos, ya que puede empeorar las molestias.
  6. Mantener una buena hidratación, bebiendo más agua si es necesario, para favorecer la producción lagrimal.
  7. Elegir unas gafas de sol adecuadas para proteger los ojos fuera de la piscina.

Y, cuando vuelvas a la piscina, recuerda usar gafas de natación bien ajustadas para reducir el contacto del agua con los ojos.

Qué gotas usar según lo que notes: irritación vs. sequedad

No todas las molestias después de la piscina son iguales. Algunas personas notan sobre todo irritación y escozor, mientras que otras sufren más sequedad o sensación de arenilla. Por eso, es importante elegir las gotas adecuadas según los síntomas predominantes.

Irritación ocular leve (picor, escozor o enrojecimiento)

Cuando hay picor, escozor o enrojecimiento leve tras el baño, pueden ser muy eficaces las gotas específicas para irritación ocular. Las Gotas Irritación Ocular Eufrasia + AH Monodosis *, que combinan eufrasia, hipromelosa y ácido hialurónico alivian la sensación de ojo seco e irritaciones menores. Ayudan a humectar y lubricar el ojo y son compatibles con lentes de contacto. Además, no contienen conservantes y se presentan en monodosis, algo práctico para llevar a la piscina o de viaje.

Otra alternativa, también sin conservantes, son las Gotas Irritación Ocular Aloe Vera Multidosis *, formuladas con aloe vera e hipromelosa. Están indicadas para aliviar irritaciones leves provocadas por contaminación, ambientes secos, uso prolongado de lentillas o agua clorada. También sirven para humectar las lentes de contacto y pueden utilizarse varias veces al día según necesidad.

Sequedad ocular o sensación de arenilla

En cambio, cuando lo que predomina es la sequedad ocular o la sensación persistente de arenilla, suelen resultar más adecuadas las gotas humectantes. En concreto, las Gotas Humectantes con 0,2% de Ácido Hialurónico Multidosis * están pensadas para proporcionar un alivio de larga duración frente al ojo seco y las irritaciones benignas derivadas del cansancio visual, las pantallas o el uso de lentes de contacto. Su acción lubricante ayuda a crear un recubrimiento estable sobre la superficie ocular.

Sequedad ocular intensa o persistente

Si la sequedad ocular es más intensa o persistente, pueden aplicarse las Gotas Humectantes con 0,3% de Ácido Hialurónico Multidosis *, que además incorporan glicerina y povidona. Estas gotas sin conservantes ayudan a aliviar síntomas de sequedad moderada o grave y pueden utilizarse incluso por la noche para prolongar el efecto mientras se duerme.

Al utilizar estas gotas es importante seguir las indicaciones de uso y extremar la higiene al aplicar cualquier producto oftálmico. Lavarse bien las manos antes de manipular gotas o lentillas es fundamental para evitar infecciones.

Higiene de párpados y pestañas después de la piscina

Las Toallitas oftálmicas estériles pueden ser especialmente prácticas para mantener la higiene ocular después de la piscina. Ayudan a limpiar párpados, pestañas y borde palpebral, contribuyendo a eliminar restos de cloro, suciedad o legañas acumuladas tras el baño. Contienen ácido hialurónico y hamamelis, ingredientes que aportan hidratación y sensación de frescor. Además, gracias a su tecnología COLD-HOT pueden utilizarse en frío, después de meterlas en la nevera a unos 4º C durante al menos 30 minutos, para ayudar a aliviar el escozor y la irritación ocular después de la exposición al agua clorada.

Lavado ocular para aliviar los efectos del cloro

También es recomendable lavar los ojos para mitigar molestias relacionadas con el cloro de la piscina. El Baño ocular* de Farline es una solución oftálmica que ayuda a limpiar la superficie ocular y los párpados, aportando confort cuando hay irritación, sensación de cuerpo extraño o fatiga ocular. Incluye una bañera específica para el lavado ocular y puede utilizarse tanto para el lavado del ojo como para la limpieza suave de párpados y pestañas.

Lentillas, ojos sensibles y niños: qué precauciones tomar

Las lentillas y la piscina no son una buena combinación. Como comentábamos, nadar con lentes de contacto aumenta el riesgo de infecciones porque pueden retener microorganismos y sustancias químicas presentes en el agua. Además, el cloro en los ojos puede adherirse a las lentes y prolongar la irritación ocular. Por eso, lo más recomendable es retirarlas antes del baño y seguir estos consejos para un uso seguro de las lentillas en verano, como por ejemplo extremar la higiene y evitar dormir con las lentillas puestas.

Las personas con ojos sensibles o con tendencia al ojo seco suelen notar más los efectos del agua clorada. En estos casos, usar lágrimas artificiales antes y después de nadar puede ayudar a mantener la superficie ocular lubricada.

Los niños también necesitan algunas precauciones básicas, ya que pasan mucho tiempo en el agua y suelen frotarse los ojos a menudo. Enseñarles a usar gafas de natación, aclararse los ojos al salir de la piscina y mantener una buena higiene ayuda a prevenir molestias, irritaciones e incluso otros problemas oculares habituales del verano, como la aparición de un orzuelo.

Por último, en las piscinas no solo es importante cuidar nuestros ojos, sino también proteger los oídos con tapones para evitar el riesgo de otitis y aplicar protección solar de manera continuada en el caso de que la instalación esté al aire libre.

Acude a tu farmacia y pregunta por los productos de Farline. Tu farmacéutico de confianza siempre está disponible para ofrecerte consejo y recomendarte lo más adecuado, según tus necesidades.

Fuente:

  • Lo que debe saber sobre la natación y sus ojos. American Academy of Ophthalmology
  • Las cloraminas y la operación de piscinas. U.S. Centers for Disease Control and Prevention.
  • Preventing eye irritation from pool chemicals. U.S. Centers for Disease Control and Prevention.
  • Patologías del ojo asociadas al agua de mar y piscina. Quirón Salud.

Validado por Cristina López,
Licenciada en Farmacia y directora técnica Laboratorios Farline

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