¿Dormir con lentillas es peligroso? Riesgos para tus ojos y qué hacer si te quedas dormido
Las lentes de contacto forman parte del día a día de millones de personas y son una opción cómoda y segura para corregir la visión. Sin embargo, algunos hábitos aparentemente inofensivos, como dormir con lentillas, pueden aumentar el riesgo de problemas oculares.
¿Es malo dormir con lentillas?
En términos generales, sí es malo dormir con lentillas, tanto si se trata de una siesta corta como de una noche completa. Aunque muchas personas piensan que una cabezada rápida no tiene consecuencias, los expertos coinciden en que cerrar los ojos con las lentillas puestas durante un tiempo prolongado puede aumentar el riesgo de infección y de otros problemas oculares.
Dormir toda la noche con lentillas supone un mayor riesgo que dormir la siesta con ellas, simplemente porque el tiempo es más largo. Sin embargo, incluso una siesta puede ser suficiente para alterar el equilibrio natural del ojo.
Durante el sueño, los ojos parpadean menos, se reduce la producción de lágrima y llega menos oxígeno a la córnea. Las lentillas, al colocarse directamente sobre la superficie del ojo, dificultan todavía más este proceso. Como resultado, el ojo es más vulnerable a microbios, bacterias y otros agentes que pueden causar infecciones.
Incluso en el caso de lentillas diseñadas para uso prolongado, los expertos recomiendan evitar dormir con ellas siempre que sea posible.
Riesgos de dormir con lentillas puestas
Dormir con lentillas reduce la cantidad de oxígeno que llega a la córnea y disminuye la capacidad del ojo para defenderse frente a los microorganismos. Además, al no parpadear durante el sueño, se reduce la renovación de la película lagrimal, lo que facilita que los gérmenes permanezcan más tiempo en contacto con el ojo.
Uno de los principales problemas asociados a dormir con lentillas puestas es el aumento del riesgo de infecciones oculares. La más frecuente es la queratitis, una infección de la córnea, que es la parte transparente situada en la parte anterior del ojo.
La queratitis puede ser causada por bacterias, virus, hongos o parásitos, y en algunos casos puede dejar cicatrices en la córnea que afecten a la visión. En casos graves, incluso puede ser necesario un trasplante de córnea para recuperar una visión clara.
Otros factores relacionados con las lentillas que aumentan el riesgo de infección son:
- Su uso prolongado.
- Acumulación de microbios debajo de la lentilla.
- Limpieza inadecuada de las lentes o del estuche.
- Contacto con agua o soluciones no estériles.
Además del riesgo de infecciones, dormir con lentillas también favorece el desarrollo de ojo seco y orzuelos, conjuntivitis, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño y sensibilidad a la luz. Estos síntomas pueden ser leves al principio, pero no deben ignorarse.
¿Qué pasa si me he dormido con las lentillas?
Dormir con lentillas es más frecuente de lo que parece y muchas personas lo hacen sin darse cuenta, especialmente durante una siesta en el sofá o tras un día largo. Si te ocurre, es importante actuar con calma y prestar atención a cómo se sienten tus ojos.
Al despertar, es posible que notes:
- Sequedad ocular.
- Sensación de arenilla o de tener algo en el ojo.
- Enrojecimiento.
- Visión borrosa.
- Molestias al parpadear.
- Mayor sensibilidad a la luz.
En algunos casos, las lentillas pueden quedarse adheridas al ojo debido a la falta de lubricación. Esto puede hacer que retirarlas sea más difícil y aumente el riesgo de irritar o dañar la superficie ocular.
Si tras dormir con lentillas notas dolor intenso, secreciones, lagrimeo excesivo, inflamación, visión borrosa persistente o una sensibilidad marcada a la luz, es importante acudir al especialista lo antes posible. Estos pueden ser signos de una infección ocular que requiera valoración médica.
Cómo quitar las lentillas si has dormido con ellas
Si al despertar notas que las lentillas están secas o parecen pegadas al ojo, lo más importante es no forzar su retirada. Tirar de la lente cuando el ojo está seco puede irritar la córnea y aumentar el riesgo de lesiones.
Estos son los pasos recomendados:
- Humedece bien los ojos con lágrima artificial o gotas humectantes . Esto ayudará a que la lente se rehidrate y se despegue con más facilidad. No uses agua del grifo ni saliva para humedecer los ojos o las lentes.
- Parpadea varias veces tras aplicar las gotas para que el líquido se distribuya bien.
- Una vez notes que la lente se mueve con normalidad, intenta retirarla con suavidad.
- Si sientes molestias importantes o la lente no se mueve, para y vuelve a aplicar gotas.
Tras retirar las lentillas, es recomendable usar gafas el resto del día para dar descanso a los ojos. Esto permitirá que la superficie ocular se recupere y disminuya el riesgo de irritación o infección. En caso de tener vista cansada y utilizar habitualmente lentillas multifocales, para descansar de las lentes de contacto se puede recurrir a las gafas de presbicia. Farline, en su catálogo de óptica, cuenta con diseños modernos y confortables de gafas de vista cansada.
Hábitos de higiene y uso seguro de las lentes de contacto
Además de evitar dormir con lentillas, la clave para reducir riesgos está en mantener una buena higiene y utilizar productos adecuados para cuidar las lentillas, como las soluciones únicas de Farline para lentes de contacto blandas. Además, puedes seguir estas recomendaciones:
- Lavado de manos y manipulación. Siempre hay que lavarse bien las manos con agua y jabón antes de tocar las lentillas para reducir la transferencia de bacterias a los ojos.
- Limpieza. Aunque algunas soluciones indiquen que no es necesario frotar, los estudios muestran que el método de “frotar y enjuagar” es una de las mejores formas de reducir el riesgo de infecciones. Frotar las lentes con los dedos limpios ayuda a eliminar proteínas y bacterias acumuladas. Siempre se deben enjuagar y guardar las lentillas con solución comprada en una farmacia o en una óptica y no se deben usar soluciones salinas caseras ni agua.
- Uso de solución nueva. Cada vez que se limpian las lentillas, hay que utilizar solución nueva. No se debe reutilizar ni completar la solución usada. Tampoco se debe trasvasar la solución a otros envases, ya que deja de ser estéril.
- Cuidado del estuche. El estuche de las lentillas es una fuente potencial de infección. Debe enjuagarse con solución estéril (no con agua del grifo) y dejarse abierto para que se seque al aire. Además, se recomienda cambiar el estuche al menos cada tres meses o antes si está dañado.
- Reemplazo de lentillas. Deben sustituirse siguiendo el calendario indicado por el oftalmólogo o el óptico-optometrista y no hay que intentar alargar su vida útil más allá del tiempo recomendado. Usar lentillas viejas aumenta el riesgo de infecciones y de daños en la córnea.
- Descanso para los ojos. Dar descansos periódicos a los ojos usando gafas ayuda a mantener la superficie ocular más sana y a prevenir molestias como la fatiga visual digital, muy frecuente cuando pasamos muchas horas frente a pantallas. Esto es especialmente importante si se sufren molestias frecuentes, sequedad ocular o si se ha tenido algún episodio de infección.
- Evitar el contacto con agua. No se debe nadar, ducharse, usar bañera de hidromasaje ni realizar actividades donde el agua entre en contacto con los ojos mientras se llevan lentillas. El cuidado de las lentillas debe extremarse en verano, ya que el agua del mar o de la piscina puede contener microorganismos que aumentan el riesgo de infecciones graves.
- Uso de gotas. Cualquier tipo de gotas puede interactuar con las lentes de contacto y es mejor evitarlas mientras se llevan puestas, salvo las gotas humectantes o lubricantes sin conservantes recomendadas por el especialista. Estas pueden ser útiles en caso de sequedad ocular, especialmente tras dormir con lentillas.
- Revisiones periódicas. Las visitas frecuentes al oftalmólogo u optometrista son fundamentales, ya que las lentillas pueden deformarse con el tiempo y la córnea también puede cambiar de forma. Las revisiones permiten asegurarse de que las lentillas se ajustan correctamente y de que la graduación sigue siendo adecuada.
Acude a tu farmacia y pregunta por los productos de Farline. Tu farmacéutico de confianza siempre está disponible para ofrecerte consejo y recomendarte lo más adecuado, según tus necesidades.
Fuente:
- Why You Shouldn’t Sleep With Contacts In. Sleep Foundation.
- Lentes de contacto e infecciones oculares. American Academy of Ophthalmology.
- Cosas importantes sobre los lentes de contacto. American Academy of Ophthalmology.
Validado por Cristina López,
Licenciada en Farmacia y directora técnica Laboratorios Farline