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Legañas en los ojos del recién nacido: causas y cómo limpiarlas

Las legañas son habituales en los recién nacidos y deben limpiarse suavemente con suero fisiológico y una gasa estéril desde el lagrimal hacia fuera.
Limpieza del ojo de un recién nacido con suero fisiológico y gasa estéril.webp
Redacción Farline
30 septiembre 2026

Encontrar al bebé con los párpados pegados al despertarse puede llamar la atención, especialmente durante las primeras semanas en casa tras su nacimiento. Sin embargo, las legañas del recién nacido son muy frecuentes.

¿Por qué mi recién nacido tiene legañas o moco en el ojo? Principales causas

Las legañas están formadas por lágrimas, mucina y restos de células muertas que habitualmente se acumulan en los párpados y en las pestañas. Entre las causas más frecuentes de legañas en el bebé se encuentran las siguientes:

  • Acumulación de secreciones durante el sueño. Los bebés duermen muchas horas, por lo que las secreciones oculares pueden secarse, formar pequeñas costras o hacer que los párpados aparezcan ligeramente pegados. Ante la pregunta de si son normales las legañas en un recién nacido, hay que tener en cuenta que sí lo son debido a esta acumulación de sueño siempre que sean escasas y no vayan acompañadas de enrojecimiento ocular o de los párpados, inflamación o molestias.
  • Obstrucción del conducto lagrimal. Cuando las lágrimas no drenan correctamente, el ojo permanece acuoso y pueden aparecer secreciones amarillentas, pestañas pegadas e irritación en los párpados. La obstrucción lagrimal congénita suele manifestarse entre las dos y las seis semanas de vida y, en la mayoría de los casos, se resuelve de forma espontánea durante el primer año.
  • Gripe, resfriado y otras infecciones respiratorias. Estas afecciones pueden aumentar el lagrimeo y hacer más evidente una obstrucción del conducto lagrimal, causando la aparición de moco en el ojo del bebé. Los lavados nasales son de utilidad cuando el bebé está resfriado. Si la secreción es abundante o persistente, debe consultarse con el pediatra.
  • Conjuntivitis. Sus principales síntomas son el enrojecimiento del ojo, la inflamación de los párpados y las secreciones abundantes y espesas, que reaparecen poco después de limpiarlas. Las conjuntivitis del recién nacido siempre necesitan valoración médica para determinar si se trata de una conjuntivitis vírica o bacteriana.
  • Aire acondicionado y calefacción. Estos sistemas de climatización pueden resecar la mucosa ocular y favorecer que el ojo produzca más secreción protectora, que se convierte en legañas secas durante el sueño. Conviene evitar que las corrientes de aire lleguen directamente a la cara del bebé y mantenerlo alejado del humo, el polvo y otros agentes irritantes. Además, para mantener el nivel adecuado de humedad ambiental se puede tener un humidificador en la habitación donde duerme el bebé, y así ayudar a evitar que las mucosas se resequen en exceso.

Tipos de legañas en bebés: blancas, amarillas o verdes

El color y la consistencia de las legañas del bebé recién nacido pueden orientar sobre su causa, aunque también hay que valorar su cantidad, duración y el aspecto general del ojo.

Las legañas blancas o claras suelen ser restos de mucina —un líquido mucoso cuya función es hidratar el ojo— y lágrimas secas acumuladas durante el sueño. Si son escasas y no hay enrojecimiento ni inflamación, normalmente no son preocupantes.

En cambio, una secreción amarilla o verde, espesa, abundante o persistente puede indicar una infección. Si además los ojos están rojos o hinchados, hay molestias o una inflamación dolorosa en el ángulo interno, se debe consultar con el pediatra o el oftalmólogo pediátrico.

Paso a paso: cómo limpiar las legañas de un recién nacido correctamente

Saber cómo limpiar las legañas del recién nacido ayuda a mantener una buena higiene ocular sin irritar esta zona especialmente delicada. La piel de los bebés es más fina y tiene poca grasa subcutánea, por lo que los movimientos deben ser suaves y precisos.

  1. Lávate las manos antes de tocar la cara del bebé para evitar la transmisión de patógenos al ojo.
  2. Coloca al bebé boca arriba. Esta posición facilita la limpieza y permite sujetar su cabeza con suavidad para evitar movimientos repentinos. También puedes recurrir a estos trucos para mantenerlo relajado.
  3. Prepara una gasa estéril con suero fisiológico. No limpies los ojos con las manos, algodón, pañuelos de papel ni paños de tela que puedan desprender fibras y contaminar la zona.
  4. Humedece las secreciones con suero fisiológico, preferiblemente en formato monodosis. Si las legañas están secas, deja que se ablanden antes de intentar retirarlas.
  5. Limpia desde el lagrimal hacia el exterior para arrastrar los residuos hacia fuera y no hacia el lagrimal.
  6. Utiliza una gasa diferente para cada ojo para evitar el contagio de microorganismos de un ojo a otro.
  7. No frotes ni rasques. Si una costra no sale en la primera pasada, vuelve a humedecerla. Nunca intentes separar los párpados en seco ni tires de ellos, ya que podrías dañar la piel o irritar el ojo. También conviene que cortes sus uñas con frecuencia para que no se arañe al intentar frotarse los ojos.

Un momento ideal para realizar este cuidado es durante su rutina de aseo diario, donde puedes aprovechar el momento del baño del bebé para limpiar sus ojos con calma y retirar las secreciones acumuladas.

Mitos y remedios caseros: la leche materna o la manzanilla

Muchas personas preguntan a sus más allegados o incluso buscan en internet cómo quitar las legañas del bebé con remedios caseros populares, como la leche materna, manzanilla u otras infusiones.

Sin embargo, estos remedios están totalmente desaconsejados a la hora de limpiar las legañas del recién nacido. No son productos indicados para la higiene ocular y, en el caso de las infusiones, pueden causar alergias, irritación o infecciones al no ser estériles. Tampoco deben aplicarse colirios o pomadas antibióticas sin indicación médica.

Higiene ocular diaria del lactante con productos Farline y Aposán

Para quitar las legañas del bebé es útil tener preparado un pequeño kit de higiene específico. Para limpiar el ojo, se aplica directamente una gota de suero fisiológico para ablandar la legaña y luego se pasa delicadamente una gasa humedecida con suero desde el lagrimal hasta el exterior o rabillo para retirarla. Después se desecha y se emplea otra nueva para el segundo ojo.

En cuanto al suero fisiológico, se aconseja usar un formato monodosis estéril. Al abrir una unidad para cada sesión de higiene se reduce el riesgo de contaminación que puede producirse al manipular repetidamente un envase de mayor tamaño ya abierto.

Estos productos facilitan una rutina sencilla y respetuosa con los ojos del bebé:

Gasas bebé de tejido sin tejer Farline*

Están pensadas para la higiene de los ojos y la cara del bebé e indicadas para la aplicación de suero fisiológico y limpieza de secreciones o exudados.

Su tejido sin tejer proporciona suavidad y un alto poder de absorción, dos características importantes cuando se trabaja sobre la piel fina de los párpados. Se presentan en un formato de 100 unidades de 7,5 × 7,5 centímetros. Encontrarás este producto y otras opciones para el aseo diario de tu hijo en la sección de cuidado del bebé de Farline.

Suero Fisiológico Monodosis Aposán*

Esta solución isotónica estéril de cloruro sódico al 0,9 % está indicada, entre otros usos, para la higiene ocular. Se presenta en formato monodosis.

¿Cuándo hay que consultar al pediatra?

Aunque las legañas del bebé suelen ser inofensivas en gran parte de los casos, es recomendable solicitar una valoración profesional cuando:

  • La secreción es persistente, muy abundante o reaparece continuamente.
  • Las legañas son muy espesas o de color amarillo o verde.
  • La parte blanca del ojo está roja.
  • Los párpados están hinchados.
  • El bebé se frota los ojos constantemente o parece molesto.
  • Existe lagrimeo excesivo que cae de forma continua por la mejilla.
  • La piel de los párpados se irrita por el contacto con las lágrimas y secreciones.
  • Aparecen calor, enrojecimiento intenso o inflamación dolorosa en la zona situada entre el ojo y la nariz.

*PRODUCTO SANITARIO. Cumple la normativa vigente de productos sanitarios.

Fuentes:

  • Lagrimeo en el recién nacido. Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica.
  • Conjuntivitis neonatal. Prevención. Asociación Española de Pediatría.
  • Consejos para una buena higiene ocular de tu bebé. Instituto Catalán de Retina.
  • Obstrucción del conducto lagrimal en lactantes. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Validado por Blanca Mateos,
Farmacéutica

Publicador de contenidos

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