¿Podría ser un embarazo ectópico? Síntomas, causas y cómo detectarlo
Qué es un embarazo ectópico y por qué ocurre
El embarazo ectópico se produce cuando el embrión se implanta fuera del revestimiento interno del útero; es decir que es un embarazo fuera del útero. Su frecuencia ha aumentado hasta situarse en torno al 1 % o 2 % debido, principalmente, a tres factores: la mayor presencia de condiciones predisponentes, la expansión de las técnicas de reproducción asistida y la mejora de los métodos diagnósticos, que permiten identificar casos que antes podían pasar desapercibidos.
En la gran mayoría de los casos, más o menos en el 98%, se localiza en las trompas de Falopio, sobre todo en el segmento ampular, donde se concentran cerca del 80 %. Con menor frecuencia puede desarrollarse en el ovario, en el cuello del útero, en la cavidad abdominal o, incluso, en la cicatriz de una cesárea previa. Las formas no tubáricas se observan con mayor incidencia en embarazos logrados mediante técnicas de reproducción asistida.
Entre los factores de riesgo que favorecen la aparición de un embarazo ectópico están:
- Antecedentes de cirugía tubárica.
- Endometriosis.
- Esterilidad.
- Infección genital previa.
- Antecedente de aborto, tanto espontáneo como inducido.
- Tabaquismo.
- Edad igual o superior a 40 años.
- Dispositivo intrauterino (DIU), especialmente cuando su uso se prolonga más de dos años.
- Ligadura de trompas.
- Lesiones tubáricas, es decir, en las trompas de Falopio.
Hay que tener en cuenta que el embarazo ectópico es más frecuente tras la fecundación in vitro con transferencia embrionaria (FIV-TE), produciéndose en entre el 2,1 % y el 9,4 % de los casos.
Además, parece ser que la progesterona y/o clomifeno (medicamento estimulante ovárico) podrían alterar la motilidad tubárica y favorecer la implantación del embrión fuera del útero. De forma similar, también se ha descrito un incremento del riesgo con el uso de anticonceptivos que contienen únicamente gestágenos, como la píldora poscoital o el DIU con levonorgestrel.
Cómo saber si es un embarazo ectópico: diagnóstico y pruebas
Si te preguntas cómo saber si es un embarazo ectópico, debes saber que el diagnóstico se apoya en tres pilares fundamentales: la exploración ginecológica, la ecografía y la medición seriada de la hormona β-HCG.
Exploración ginecológica
Suele ser poco específica, pero existen hallazgos frecuentes que deben alertar, como por ejemplo:
- Dolor al movilizar el cuello uterino.
- Una masa en el ovario que produce dolor.
- Si se produce rotura, pueden aparecer signos de irritación peritoneal como defensa abdominal, que es el mecanismo reflejo de contracción involuntaria de los músculos del abdomen cuando el médico te palpa el abdomen para explorarlo.
- Síntomas de shock séptico, que es una urgencia médica.
Ecografía
Para detectar embarazos ectópicos de forma precoz se realiza una ecografía transvaginal con equipos de alta resolución. Siempre se recomienda combinar la vía abdominal y la vaginal para evaluar bien la cavidad uterina y las trompas. Con la ecografía se puede ver:
- Útero vacío con endometrio engrosado.
- Presencia de un pseudosaco intrauterino.
- Imagen compatible con saco gestacional fuera del útero (este es el único signo ecográfico diagnóstico que confirma el embarazo ectópico).
- Líquido libre en el fondo de saco de Douglas, que está situado detrás del útero y delante del recto.
Aun así, entre un 15 % y un 35 % de los casos pueden no verse en la ecografía inicial.
Determinaciones seriadas de β-HCG
Se trata de la determinación de los niveles de una hormona que produce el trofoblasto, el embrión en fases muy tempranas. Si la β-HCG supera aproximadamente 1.000 y 2.000 mUI/ml y no se visualiza gestación intrauterina en la ecografía transvaginal, la sospecha de embarazo ectópico es alta.
Tratamiento y cuánto tarda el cuerpo en expulsarlo
Ante la posibilidad de un embarazo ectópico, muchas mujeres se preguntan cuánto se tarda en expulsar un embarazo ectópico. El periodo en el que habitualmente se rompe y expulsa oscila entre las 6 y las 16 semanas de gestación, y cuando esto ocurre, la hemorragia puede ser intensa e incluso poner en peligro la vida de la madre. Cuanto más tiempo pasa antes de que se produzca la rotura, mayor suele ser la pérdida de sangre y, por tanto, el riesgo para la mujer.
No obstante, si el embarazo ectópico se diagnostica antes de la rotura, generalmente puede tratarse de manera segura. Ante la duda de en qué semana empiezan los síntomas de un embarazo ectópico, suelen aparecer en la semana 6 de la gestación o, como hemos comentado, ampliarse hasta la semana 16.
Una vez que se ha diagnosticado el embarazo ectópico, se procede a su tratamiento y cuanto antes se realice, menos agresivo será. Cuando son pequeños y aún no se han roto, se tratan con una inyección de metotrexato, que hace que el tejido del embarazo ectópico se reduzca progresivamente hasta desaparecer.
Para ver cómo evoluciona, tras el tratamiento hay que hacer varios análisis y comprobar cómo están los niveles de gonadotropina coriónica humana (hCG), también conocida como “hormona del embarazo”. Cuando la hCG deja de detectarse en sangre, se considera que el tratamiento ha tenido éxito. Normalmente, con una sola dosis no es suficiente y hay que administrar una segunda.
En el caso de que no se pueda realizar el tratamiento con metotrexato, por ejemplo si el embarazo es de gran tamaño o si la mujer presenta alteraciones en las pruebas de función renal o hepática, será necesaria una intervención quirúrgica.
¿Se puede prevenir? Riesgo en FIV y recomendaciones si buscas embarazo
No existe una forma segura de prevenir un embarazo ectópico, pero pueden adoptarse algunas medidas para reducir las probabilidades evitando los factores de riesgo.
Como ya hemos comentado, el riesgo de embarazo ectópico es mayor en gestaciones a través de tratamientos de fecundación in vitro. Por eso, si buscas un embarazo, es importante que te pongas en manos de tu ginecólogo y reduzcas todo lo posible los factores de riesgo, como el tabaquismo, el uso del DIU y de ciertos anticonceptivos orales. También es importante que aprendas a saber cuándo estás ovulando y, en caso de sospecha de embarazo, puedes utilizar los test de embarazo de Aposán para salir de dudas.
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Si el test es positivo y estás embarazada, lo primero que debes hacer es acudir a tu ginecólogo, quien mediante una ecografía podrá verificar la correcta implantación del feto y te explicará cómo continuar con todos los cuidados del embarazo.
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Fuente:
- Embarazo Ectópico. Manuales Clínicos. Urgencias Ginecológicas. Hospital Virgen del Rocío.
- Embarazo Ectópico. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia.
- Embarazo ectópico. Manual MSD. Versión público general.
Validado por Blanca Mateos,
Farmacéutica